Una traducción realizada por alguien sin nombramiento oficial no tendrá valor legal y puede ser rechazada, con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero. Por suerte, comprobarlo es fácil.
1. Consulta el listado oficial
El Ministerio de Asuntos Exteriores publica el buscador oficial de Traductores-Intérpretes Jurados. Puedes buscar por nombre, idioma o provincia y confirmar que el traductor está habilitado.
2. Revisa el sello y el número de habilitación
Toda traducción jurada lleva el sello personal del traductor con su nombre y número de habilitación, además de su firma y la fórmula de certificación. Si falta alguno de estos elementos, desconfía.
3. Comprueba el idioma
El nombramiento es para idiomas concretos. Un traductor jurado de inglés no puede firmar una traducción de árabe.
4. Desconfía de los precios sospechosamente bajos
Un precio extremadamente bajo puede indicar que la traducción no la firma un jurado. Pregunta siempre quién firmará tu documento.
5. Pide identificar al traductor
Una agencia seria puede decirte qué traductor firmará y su número de habilitación. Puedes usar nuestro buscador de traductores jurados para orientarte.
¿Tienes un documento que traducir? Pide presupuesto gratuito y te respondemos en menos de una hora.