El precio de una traducción jurada no está regulado: cada traductor jurado nombrado por el MAEC fija sus honorarios. Por eso lo normal es que dos presupuestos del mismo documento sean distintos. Entender de qué depende te permite comparar bien y no pagar de más.
De qué depende el precio
- El idioma. Inglés, francés o alemán tienen muchos profesionales; idiomas con pocos traductores jurados (por ejemplo bengalí, urdu o islandés) suelen costar más y tardar más.
- La extensión. Se cobra por página, por palabras o por documento. En documentos oficiales cortos (partida de nacimiento, certificado de antecedentes) es habitual un precio por documento.
- La complejidad. Sentencias, escrituras, expedientes académicos y contratos exigen más tiempo que un certificado.
- La urgencia. Entregar en 24 horas puede suponer un recargo.
- El formato de entrega. PDF con firma electrónica, papel por mensajería o ambos. El envío en papel suma el coste del transporte.
Cifras orientativas
Como referencia, un documento oficial breve en un idioma habitual suele moverse en una horquilla de unas decenas de euros, mientras que un expediente académico completo, un contrato o una sentencia se presupuestan por extensión y pueden ser bastante más. Son órdenes de magnitud para orientarte, no tarifas: la cifra real la da cada traductor al ver el documento.
Plazos habituales
Un documento breve suele entregarse en uno o dos días laborables; un expediente largo, en una semana o más. Si tienes una cita, un plazo de extranjería o una fecha en notaría, indícalo al pedir presupuesto y exige la fecha de entrega por escrito. Muchos traductores ofrecen un servicio urgente con recargo.
Cómo pedir presupuesto sin sorpresas
- Envía el documento completo y legible (escaneado o fotografiado con buena luz).
- Indica el idioma de origen y el de destino, y ante qué organismo se presentará.
- Pregunta si el precio incluye el envío en papel y la versión digital firmada.
- Pide varios presupuestos y compara a igualdad de plazo y formato, no solo el importe.
- Comprueba en la ficha que el traductor está activo en el listado oficial y tiene el idioma que necesitas.
Cómo ahorrar sin perder validez
Agrupa todos tus documentos en un solo encargo, evita las urgencias cuando sea posible y confirma antes qué documentos necesita realmente el organismo: a veces basta traducir una parte. Lo que no debes hacer es sustituir la traducción jurada por una traducción simple cuando la administración exige traducción oficial: te la rechazarán y pagarás dos veces.