Comprar una vivienda desde el extranjero, vender un inmueble, otorgar un poder o tramitar una herencia con herederos en otros países obliga a menudo a presentar documentos traducidos por un traductor jurado. Son operaciones con fechas de firma, así que el plazo importa.
Documentos habituales
- Escrituras de compraventa y de préstamo hipotecario.
- Poderes notariales otorgados en el extranjero.
- Testamentos y certificados de últimas voluntades.
- Certificados de defunción y declaraciones de herederos.
- Contratos de alquiler y documentación societaria.
Antes de ir a notaría
El notario puede exigir que los documentos extranjeros estén apostillados y traducidos. Pregunta con antelación qué documentos necesita y en qué formato. Traducir con prisa unos días antes de la firma es la causa más habitual de retrasos.
Poderes otorgados en el extranjero
Suelen requerir apostilla o legalización y traducción jurada del poder completo. Si el poder se otorga en un país con tradición jurídica distinta, el traductor deberá reflejar fielmente los términos jurídicos; en caso de duda, consulta con tu notario.
Herencias con elemento internacional
Cuando hay bienes en España y herederos en el extranjero, se piden certificados de defunción, últimas voluntades y documentos de parentesco, todos con apostilla y traducción jurada. Reúne la documentación completa antes de empezar para evitar gastos duplicados.
Cómo ganar tiempo
- Pide al notario la lista de documentos y su formato.
- Entrega al traductor todo el expediente de una vez.
- Pide la versión digital firmada y, si hace falta, la de papel.
- Solicita la fecha de entrega por escrito.