Los certificados del registro civil (nacimiento, matrimonio, divorcio, defunción) son los documentos más traducidos en la práctica. Se piden para nacionalidad, residencia, reagrupación familiar, matrimonios y herencias. Esto es lo que debes saber antes de encargar la traducción.
Certificados más habituales
- Certificado o partida de nacimiento (literal o extracto).
- Certificado de matrimonio y, si procede, de divorcio.
- Certificado de defunción, para herencias y pensiones.
- Certificado de estado civil o de capacidad matrimonial.
Literal o extracto
Algunos organismos piden la certificación literal, con todos los datos del acta, y no el extracto. Averigua cuál exigen antes de pedir el certificado en origen: si cambia, tendrás que traducir otro documento.
Apostilla y formularios plurilingües
Los certificados civiles extranjeros suelen presentarse con apostilla o legalización. Entre los países adheridos a convenios internacionales sobre formularios plurilingües, algunos certificados no necesitan traducción; para el resto, o si el organismo lo exige, se presenta la traducción jurada. Consulta con el organismo receptor.
Nombres, apellidos y fechas
Es el punto donde más rechazos se producen. Los nombres deben coincidir con tus documentos de identidad en España. Si en el país de origen hay apellidos compuestos, un orden distinto o alfabetos no latinos, comenta al traductor cómo debes figurar y lleva el pasaporte al encargo.
Cuándo inscribir en el Registro Civil español
Si el hecho civil (nacimiento, matrimonio) ocurrió en el extranjero y quieres inscribirlo en España, el Registro Civil exigirá el certificado original legalizado o apostillado y su traducción jurada. El proceso lo marca cada oficina: pregunta qué formato piden.